9 sept. 2013

Novela por entregas.......................Ego


Fotografia de Scott Charles Hollingsworth

Cap.11

5 de Mayo

Tic-tac, tic-tac, parecía que el tiempo se había detenido, y los minutos eran horas mientras esperaba a Maria, ¿se le habría olvidado nuestra cita? o ¿simplemente pasaba de mi?, noooooo, imposible- me dije-a mi nunca nadie me había dado plantón, pero ya llegaba mas de 15 minutos tarde y si hay algo que no aguanto, bueno entre algunas otras cosillas, es la impuntualidad.

Y encima, para colmo de males, no me podía quitar de la cabeza la conversación sobre el paso del tiempo entre Alicia y el conejo blanco, si esa en que Alicia le pregunta al conejo que ¿cuanto tiempo es para siempre? Y el conejo le contesta algo así, como que a veces solo un segundo,, pues a mi estos 15 minutos de retraso se me estaban haciendo eternos.

Ti-Tac, tic-tac, ya habían pasado otros 5 minutos mas, y cuando estaba a punto de largarme de muy mala leche, no se si por el posible plantón o …..esto ya seria lo ultimo, quedarme después de todo el trabajo que ya llevaba hecho sin mi victima, llegó Maria corriendo a mi encuentro.

Lo siento, lo siento...-dijo muy sofocada- creí que no llegaba, pero es que en el ultimo momento hubo un problema con un cliente y hasta que no lo he solucionado no me he podido salir.

Vaaaa, no pasa nada -la conteste con una de mis mejores sonrisas- no hay ningún problema tenemos tiempo de sobra para tomar algo y luego ir al concierto.
Pero guapita -pensé- podías haberme dado un telefonazo y no tenerme aquí como un pardillo esperándote. Que ganitas tenia ya de acabar con todo esto, y hacer otra cosa, cuando empecé , pensé que iba a ser algo mas sencillo y divertido, pero a estas alturas ni sencillo, ni divertido, solo me consolaba pensar en el mismo momento del asesinato, en esa sensación que nunca volvería a tener, o quizás si.......

Allí estaba yo, haciendo dos cosas que odiaba, cenando en un restaurante de moda, los detestaba, esos sitios generalmente vulgares pero que se consideran lo mas ,porque alguien se lo ha dicho a alguien, que a su vez se lo ha dicho a otro alguien y lo ha escrito en twiter, en su blog o en algo así, y segundo, comiendo comida japonesa, bueno eso de comer lo digo por decir, porque el que me den cuatro cachos de pescado crudo y un pegote de arroz, todo ello acompañado por un puñado de hojas que ellos dicen que son algas, y te cobren una pasta, pues..........

Esto esta buenísimo, a que nunca habías probado nada igual -dijo Maria- mientras engullía, no tengo otra palabra para describirlo, un trozo de algo llamado unagi o algo así. Desde luego nunca había comido nada igual, simplemente porque no estaba comiendo nada, y no hacia mas que pensar en pedazo de cuenta que tendría que pagar por la dichosita cena.

Tranquilo, tranquilo- me dije a mi mismo-piensa que cuanto mas te saque de quicio mas disfrutaras matándola, no, eso me sonaba demasiado, demasiado corriente,saborearas el placer de quitarle su ultimo aliento, toma ya frasecita, pero es que cuando uno se pone poeta, pues eso se pone.

Así mientras avanzaba la cena y ella se ponía morada a sushis, tempuras y cosas así yo pensaba en el como y en el donde llevaría a cabo mi ultima cita con Maria, el cuando lo sabia de sobra hace ya bastante tiempo el 17 de Mayo.
No se porque después del tiempo que ha pasado puedo recordar perfectamente lo que comimos, bueno lo que comió, la ropa que llevaba Maria, su perfume.... y soy incapaz de acordarme de lo que hablamos durante la cena, lo que recuerdo es esa sensación como de agobio en el restaurante, y el alivio que sentí cuando salimos de allí.

Eran mas de las once cuando llegamos a la sala de conciertos, en realidad es un café con un pequeño escenario, en el que casi todos los días hay un concierto de Jazz, estoy pensando que mejor no hablaré mas de este sitio, mi relato lo podría leer cualquiera y averiguar en que ciudad vivo.







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