22 jun. 2013

Novela por entregas......Ego

Cap.5

Mientras volvía del trabajo,decidí volver a encender el móvil, cuatro mensajes en el buzón de voz,haciendo gala de mis dotes adivinatorias, pensé dos mensajes de Susan, y seguramente los otros dos de mi madre. Pues no, me equivoque, los dos primeros si eran de Susan, los borre sin oírlos, el tercero era de mi madre, repetí la misma operación y el cuarto era de mi hermana mayor, ese decidí oírlo, rara vez me llama, así que me pico la curiosidad para ver que quería.
-Hola Anita-
-Hola guapetón, ¿donde te andabas?.Estas siempre mising-me contesto.
-Ya ves, liadillo que anda uno, tu sabes.
-Si, si, ya se-, me dijo con cierto ritintin, siempre poniendo excusas para no llamar a tu hermana.
Jo, cada vez se parecía mas a mi madre, pensé, tocándome las narices cada vez que puede.
-Bueno que es lo que pasa con lo de la cena, tengo que llevar algo o que, ya sabes que a mama no le gusta que llevemos nada-dije,- intentando que no se me notara la mala leche que se iba poniendo por momentos.

-No, no es eso-dijo Ana-Es solo para avisarte que no seremos doce en la cena, seremos dos mas, viene una amiga de mama que se acaba de quedar viuda y su hija, así que ya sabes ponte guapetón, su hija según me ha dicho mama, muy ilusionada ,es un poco menor que tu.
¿Ilusionada? Pensé, ya esta otra vez intentado encontrarme pareja, aunque...y si fuera esa “recogida” de mi madre mi victima, solo la vería esa noche y ...lo tendría que pensar bien, pero de pronto la fastidiosa cena navideña no me pareció tan mal.
-Vale, oído cocina, alguna cosa mas hermanita-dije -con cierto tono de impaciencia.
-Hijo, parece que te molesta hablar conmigo, pues nada, nos vemos en la cena, besitos-dijo Ana y colgó.

Volví a apagar el móvil, ya solo faltaba que me llamara mi hermana pequeña, aunque si la mayor me llamaba (afortunadamente) poco, la pequeña aun lo hacia menos, pero nunca se sabe y mas ahora en estas fechas navideñas.
Mi madre estaría histérica con la cena de Nochebuena y le estaría dando la lata a mi hermana pequeña y esta estaría nerviosa y......para,para Paúl, que tienes cosas mas importantes en que pensar, si, que para llevar a lograr el crimen perfecto no solo hace falta elegir una victima, me estaba centrando demasiado en ese aspecto, sino la forma de llevarlo a cabo, el lugar uf....tendría que concentrarme mas y dejarme de tonterías.

Cap.6

Allí estaba yo, con mis dos botellas de vino en la mano, llamando al timbre de la puerta de la casa en la que crecí, bueno diciéndolo así parece que solo pase aquí mi infancia, pero para ser exactos, fue mi casa hasta hace solo un año. Por un lado debido a mi facilidad para cambiar de trabajo, los bancos nunca me daban una hipoteca y por otro dada mi predisposición para cansarme (que mal suena eso) rápidamente de todas mis parejas, me era mas conveniente no tener casa propia en la que alguna de mis novias se me instalara, como me estaba pasando con Susan.

Pero hace un año, falleció una tía abuela mía, y la mujer pensó que al que mas falta le hacia su casa era a mi, con el consabido cabreo de mis dos hermanas, la mayor esta pagando una hipoteca del copón, y la pequeña, ah...la pequeña., tiene que seguir viviendo con mis padres, je,je,je, que cabroncete soy.

Si esto fuera la típica historia de encuentros y desencuentros amorosos, la puerta me la abriría la hija de la amiga de mi madre, y yo nada mas verla me quedaría flipado con ella y olvidaría mis planes. Pero habréis observado que no he dicho me quedaría prendado, he dicho flipado, vamos con eso digo todo, esto es una historia rara, de un tipo raro, pero y no es falsa modestia decirlo, divertido e interesante.

Ding, dong, y la puerta se abrió.....y....mi cuñado, han pasado tantos años y aun me sigo preguntando que vio mi hermana en el, y creo que me lo seguiré preguntando mucho tiempo mas, porque al contrario que el vino, mi cuñado no mejora con los años.

!Que pasa chaval!- dijo, dándome un palmada en la espalda, mientras con la otra mano sujetaba un vaso de cerveza, el cuarto o quinto de la noche calculaba, así que ni te digo como estaría al final de la velada.
-Has traído un vino fenomenal, porque ya sabes como son estas noches con la familia, hay que estar un pilen alegre, ademas esta noche tenemos novedades-dijo guiñándome un ojo-supongo que ya te lo diría Anita.
-Si, si ya me contó, pero sera mejor que entre-dije yo-no me voy quedar toda la noche en la puerta.
Aunque pensé, como me gustaría darme la vuelta e irme a mi casa, sólito y tan agusto.


No hay comentarios :

Publicar un comentario